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Cómo se gerencia una Agencia de Publicidad?
Posted by Josben Torres
on
20:16
Compromiso Utópico?
La gerencia de una Agencia Publicitaria, es quizás uno de los campos en la administración que ha evolucionado de manera impresionante, tal como la Internet; la comparación es porque indudablemente en cualquier tema que se quiera discutir hoy día, debemos establecer como punto de referencia la llegada de la autopista de la comunicación.
En otros tiempos, la Gerencia en la Publicidad se limitaba a cumplir con las funciones básicas de la administración, simplemente dirigir un grupo de personas y encausarlos a los objetivos del triunfo de la organización (sin importar el tamaño de la misma); planificar, organizar y ejecutar era tarea sencilla si lo comparamos con lo que sucede en la actualidad. Hoy por hoy, un gerente publicitario debe estar en permanente preparación académica, manejar relaciones interpersonales, defender los derechos de la empresa como si fueran propios, estimular los empleados en el desarrollo de sus actividades, en todo momento estar dispuesto a experimentar cambios según sea el progreso de nuestra evolución y avanzar al margen de los mismos, poseer facultades administrativas, dominar prácticamente el 100% del funcionamiento de las actividades que desarrolla su compañía, entre tantas otras funciones que son innatas de un verdadero Líder. No obstante, no podemos obviar el que puede considerarse mayor y mejor de sus dones: “La capacidad de resolver los problemas, cualquiera que sea su índole”
Muchos expertos aseguran que la evolución de un gerente está en la medida que su organización crezca, sin lugar a dudas es como el Manager de un equipo, que sin ser el dueño de éste, es sobre quien recaen las responsabilidades y disfruta desde la barda los éxitos que se cosechen, sin que esto implique que no disfrute su trabajo. Siempre debe estar al tanto de los avances tecnológicos; conocimiento elevado de nuevas tendencias en la competencia como de posibles cuentas a capturas; velar por los requerimientos en la estructura de la compañía; la orientación de los empleados para que ejecuten cabalmente sus acciones, cuidando de sus deberes y derechos, con la sensibilidad de trabajar en equipo y la cooperación con todos, es decir no porque sea parte del tren ejecutivo se tiene que inhibir de servir un café al momento de una reunión de negocios.
No existe una escuela que brinde la totalidad de conocimientos que debe adquirir un Buen Gerente Publicitario para realizar sus actividades, debe establecer una relación estrecha con la Universidad Nacional Abierta de la Vida y mantener siempre en un continuo aprendizaje académico para el desempeño exitoso de sus funciones. En este sentido podemos asegurar que el compromiso de un gerente no es solo con la empresa y con su gente, antes debe ser un tanto egoísta y preocuparse por si mismo, elevando su autoestima puede desarrollar más amor por su trabajo.
Seguir describiendo los quehaceres de un gerente a cargo de una Agencia de Publicidad en búsqueda de la excelencia es redundar en una lista de innumerable responsabilidades que van desde la toma de decisiones hasta el manejo de prioridades, siendo así el motor fundamental de cualquier organización.
Siendo sinceros, no toda persona está en la capacidad de ocupar el cargo de gerente (menos aún si se trata de manejar un tema tan delicado y subjetivo como lo es la Publicidad) , así como hay buenos médicos también están los que no tienen ética en sus labores, por tanto debemos reconocer que el Compromiso del Gerente es una realidad que consigue romper todos los parámetros, pues a pesar de que existen técnicas que le permitan encaminar su misión, siempre es subjetivo y depende de su voluntad; es un compromiso gigantesco estar bien con Dios y con el de abajo, debe ser amigo del empresario, cómplice del empleado y a cualquier precio satisfacer las necesidades del cliente. ¿Quién puede dormir en paz con semejante responsabilidad?
“Nada es verdad ni es mentira, todo depende del cristal con que se mira”.
William Shakespeare
El trabajo es tan malo, que es por lo único (lícito) que pagan. No existe una obligación que no sea salarial para un Gerente, salvo su Compromiso y su éxito a nivel profesional, estableciendo una trayectoria de aciertos que nutrirán su Curriculum, por eso nos atrevemos con la responsabilidad que amerita la opinión, que el Compromiso del Gerente no es comparable con una isla que reúna todas las condiciones de sociedad perfecta, pero que depende de muchos factores para ser una Realidad. Definir la condición del empleo de un Gerente, en todo caso debe ir aunado a logros y objetivos alcanzados, es inadmisible generalizar. Siguiendo en la línea de las comparaciones: En un bufete de Abogados, están los que ganan casos sin importar las acusaciones del Cliente (a fin de cuentas es solo eso, un Cliente); los que son imparciales e investigan hasta el más mínimo detalle; como también existen los que con orgullo defienden los intereses del más necesitado, sin esperar nada a cambio (éstos no son muchos, pero entrarían bien en la Isla); de allí y evadiéndolo durante los párrafos anteriores debemos pronunciar la cruda realidad: Hay excelentes Gerentes en Publicidad, entregados al Compromiso, capaces, responsables, creativos, generadores de grandes ideas y sobretodo efectivos; otros pasan desapercibidos y están siempre a la búsqueda de la firma que ofrezca todos los beneficios; los que son más empleados que conscientes de su misión en la empresa; aquellos que nos están al tanto de las actividades que lleva la compañía; unos carecen de iniciativa y siempre se arriman al empleado con más talento para atribuirse sus méritos; sumemos a los que arremeten, obligan y delegan sin atino; claro está que no podemos obviar los más peligrosos de la lista, primer día de trabajo y ya pretenden cambiar todo, desde los cargos en el organigrama hasta el uniforme porque según ellos, “Nada sirve”, de hecho se cuestionan cómo funcionaba la empresa antes de su arribo, de extremo cuidado, pues luego de crear un verdadero conflicto se van a otra empresa, porque ésta no cumple con sus necesidades y nunca saldrá adelante. No negamos que si la organización requiere de cambios deben hacerse, pero de forma paulatina más si los mismos son radicales.
Un Gerente comprometido no es aquél que presume del sentido de pertenencia, sino que demuestra con el sudor en su camiseta, que tiene condiciones meritorias para el cargo que fue asignado; el trabajo en equipo es la fuerza capaz de amplificar los distintos logros de la compañía, sin sobreestimar ni menospreciar a nadie, todas la tuercas y tornillos bien engranadas, dan la hora con exactitud.
En otros tiempos, la Gerencia en la Publicidad se limitaba a cumplir con las funciones básicas de la administración, simplemente dirigir un grupo de personas y encausarlos a los objetivos del triunfo de la organización (sin importar el tamaño de la misma); planificar, organizar y ejecutar era tarea sencilla si lo comparamos con lo que sucede en la actualidad. Hoy por hoy, un gerente publicitario debe estar en permanente preparación académica, manejar relaciones interpersonales, defender los derechos de la empresa como si fueran propios, estimular los empleados en el desarrollo de sus actividades, en todo momento estar dispuesto a experimentar cambios según sea el progreso de nuestra evolución y avanzar al margen de los mismos, poseer facultades administrativas, dominar prácticamente el 100% del funcionamiento de las actividades que desarrolla su compañía, entre tantas otras funciones que son innatas de un verdadero Líder. No obstante, no podemos obviar el que puede considerarse mayor y mejor de sus dones: “La capacidad de resolver los problemas, cualquiera que sea su índole”
Muchos expertos aseguran que la evolución de un gerente está en la medida que su organización crezca, sin lugar a dudas es como el Manager de un equipo, que sin ser el dueño de éste, es sobre quien recaen las responsabilidades y disfruta desde la barda los éxitos que se cosechen, sin que esto implique que no disfrute su trabajo. Siempre debe estar al tanto de los avances tecnológicos; conocimiento elevado de nuevas tendencias en la competencia como de posibles cuentas a capturas; velar por los requerimientos en la estructura de la compañía; la orientación de los empleados para que ejecuten cabalmente sus acciones, cuidando de sus deberes y derechos, con la sensibilidad de trabajar en equipo y la cooperación con todos, es decir no porque sea parte del tren ejecutivo se tiene que inhibir de servir un café al momento de una reunión de negocios.
No existe una escuela que brinde la totalidad de conocimientos que debe adquirir un Buen Gerente Publicitario para realizar sus actividades, debe establecer una relación estrecha con la Universidad Nacional Abierta de la Vida y mantener siempre en un continuo aprendizaje académico para el desempeño exitoso de sus funciones. En este sentido podemos asegurar que el compromiso de un gerente no es solo con la empresa y con su gente, antes debe ser un tanto egoísta y preocuparse por si mismo, elevando su autoestima puede desarrollar más amor por su trabajo.
Seguir describiendo los quehaceres de un gerente a cargo de una Agencia de Publicidad en búsqueda de la excelencia es redundar en una lista de innumerable responsabilidades que van desde la toma de decisiones hasta el manejo de prioridades, siendo así el motor fundamental de cualquier organización.
Siendo sinceros, no toda persona está en la capacidad de ocupar el cargo de gerente (menos aún si se trata de manejar un tema tan delicado y subjetivo como lo es la Publicidad) , así como hay buenos médicos también están los que no tienen ética en sus labores, por tanto debemos reconocer que el Compromiso del Gerente es una realidad que consigue romper todos los parámetros, pues a pesar de que existen técnicas que le permitan encaminar su misión, siempre es subjetivo y depende de su voluntad; es un compromiso gigantesco estar bien con Dios y con el de abajo, debe ser amigo del empresario, cómplice del empleado y a cualquier precio satisfacer las necesidades del cliente. ¿Quién puede dormir en paz con semejante responsabilidad?
“Nada es verdad ni es mentira, todo depende del cristal con que se mira”.
William Shakespeare
El trabajo es tan malo, que es por lo único (lícito) que pagan. No existe una obligación que no sea salarial para un Gerente, salvo su Compromiso y su éxito a nivel profesional, estableciendo una trayectoria de aciertos que nutrirán su Curriculum, por eso nos atrevemos con la responsabilidad que amerita la opinión, que el Compromiso del Gerente no es comparable con una isla que reúna todas las condiciones de sociedad perfecta, pero que depende de muchos factores para ser una Realidad. Definir la condición del empleo de un Gerente, en todo caso debe ir aunado a logros y objetivos alcanzados, es inadmisible generalizar. Siguiendo en la línea de las comparaciones: En un bufete de Abogados, están los que ganan casos sin importar las acusaciones del Cliente (a fin de cuentas es solo eso, un Cliente); los que son imparciales e investigan hasta el más mínimo detalle; como también existen los que con orgullo defienden los intereses del más necesitado, sin esperar nada a cambio (éstos no son muchos, pero entrarían bien en la Isla); de allí y evadiéndolo durante los párrafos anteriores debemos pronunciar la cruda realidad: Hay excelentes Gerentes en Publicidad, entregados al Compromiso, capaces, responsables, creativos, generadores de grandes ideas y sobretodo efectivos; otros pasan desapercibidos y están siempre a la búsqueda de la firma que ofrezca todos los beneficios; los que son más empleados que conscientes de su misión en la empresa; aquellos que nos están al tanto de las actividades que lleva la compañía; unos carecen de iniciativa y siempre se arriman al empleado con más talento para atribuirse sus méritos; sumemos a los que arremeten, obligan y delegan sin atino; claro está que no podemos obviar los más peligrosos de la lista, primer día de trabajo y ya pretenden cambiar todo, desde los cargos en el organigrama hasta el uniforme porque según ellos, “Nada sirve”, de hecho se cuestionan cómo funcionaba la empresa antes de su arribo, de extremo cuidado, pues luego de crear un verdadero conflicto se van a otra empresa, porque ésta no cumple con sus necesidades y nunca saldrá adelante. No negamos que si la organización requiere de cambios deben hacerse, pero de forma paulatina más si los mismos son radicales.
Un Gerente comprometido no es aquél que presume del sentido de pertenencia, sino que demuestra con el sudor en su camiseta, que tiene condiciones meritorias para el cargo que fue asignado; el trabajo en equipo es la fuerza capaz de amplificar los distintos logros de la compañía, sin sobreestimar ni menospreciar a nadie, todas la tuercas y tornillos bien engranadas, dan la hora con exactitud.
“El Líder nace, no se hace”
Josben Torres
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